La tintura textil: ¿cómo funciona (realmente)?

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A menudo se imagina que para colorear un tejido, basta con sumergirlo en un recipiente de color. En realidad, es un pequeño juego de paciencia entre la fibra y la temperatura. Lo más importante que hay que saber es que no todos los materiales son iguales.

Natural o sintético: no es la misma lucha

No se tiñe una braguita de algodón como se tiñe un elástico de poliamida. Las fibras naturales (como el algodón o la seda) son bastante cooperativas: absorben el color con bastante facilidad. Por el contrario, los materiales sintéticos o elásticos (muy presentes en la lencería) son mucho más tercos. Requieren tintes específicos y agua muy caliente, a menudo cerca de la ebullición, para que el color finalmente se fije en el corazón de la fibra.

Por eso, un teñido exitoso requiere, ante todo, conocer bien la composición de lo que tenemos entre manos.

Mis recetas de cocina en el taller: por qué tiño todo yo misma

Si paso tanto tiempo frente a mis ollas en Lyon, es por una razón muy simple: la libertad. En lencería, para hacer un conjunto, se necesitan kilómetros de elásticos, tirantes y broches. Los proveedores a menudo los venden por rollos enteros en solo tres o cuatro colores básicos. Para ofrecerte conjuntos con tonos originales sin almacenar kilómetros de cintas inútiles, he decidido crear mis propios colores.

Mi pequeño protocolo artesanal

Cada color comienza con un ritual. Empiezo sumergiendo bien mis materiales en agua limpia para preparar la fibra. Luego, preparo mi baño: hiervo el agua y agrego mis ingredientes según el material: sal para el algodón o vinagre blanco para otras fibras.

Ahí es donde empieza el deporte: tengo que mezclar sin parar. La temperatura del agua y el tiempo que dejo mis elásticos en remojo lo cambiarán todo. Diez minutos más, y el color cambia.

La trampa de la luz (¡y de lo mojado!)

Teñir es también aprender a no caer en las trampas. Un elástico mojado siempre parece mucho más oscuro que cuando está seco. Para no llevarme sorpresas desagradables, siempre hago una prueba en un trozo pequeño. Lo seco, lo miro a la luz del día (¡la luz amarilla de las bombillas es una mentirosa!) y solo si el tono es perfecto, sumerjo el resto.

Fijar para que dure

Una vez que he obtenido el color de mis sueños, enjuago abundantemente y termino con un baño fijador. Es el paso final para que tu lencería conserve su color brillante, incluso después de muchos lavados.

Al elegir una prenda teñida a mano, no estás comprando solo un color industrial: estás comprando un tono que he buscado, probado y ajustado a mano, solo para esta colección.

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